miércoles, marzo 03, 2010

ÚNICO CASO EN EL MUNDO

ÚNICO CASO EN EL MUNDO

Una mujer logra por primera vez dos embarazos tras un trasplante de tejido ovárico

  • La mujer, que había tenido cáncer, tiene su segunda hija tras someterse a esta técnica
  • Se congela el tejido para evitar que se dañe con la 'quimio' y se reimplanta después
Stinne Holm con sus dos hijas, Aviaja (izda) y Lucca. (Foto: Flemming Holm Bergholdt)

Stinne Holm con sus dos hijas, Aviaja (izda) y Lucca. (Foto: Flemming Holm Bergholdt)

Actualizado miércoles 24/02/2010 12:10 (CET)
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MARÍA VALERIO

MADRID.- En enero de 2008, Stinne Holm acudió a su clínica de reproducción asistida porque estaba pensando tener un segundo hijo. El nacimiento de la primera niña (Aviaja) en febrero de 2007 ya fue todo un milagro porque hacía apenas dos años que ella se había sometido con éxito a un trasplante de tejido ovárico. La sorpresa llegó cuando sus médicos le dijeron que estaba de nuevo embarazada, esta vez de manera natural.

Stinne (32 años) es la prueba viviente de que el trasplante de tejido ovárico es una esperanza real para las mujeres que ven afectada su fertilidad a consecuencia de la quimioterapia. Con su segunda hija, Lucca, ya son nueve los niños nacidos en todo el mundo después de un procedimiento de este tipo (dos de ellos españoles).

En seis de los casos (incluidos los gemelos que nacieron en Valencia en agosto de 2009) han sido necesarias técnicas de reproducción asistida para ayudar a los ovarios a recuperar plenamente su función reproductora. Pero en los tres restantes, incluida Lucca (cuyo caso se relata esta semana en las páginas de la revista 'Human Reproduction'), el trasplante ha logrado devolver a las pacientes su función ovárica sin ayuda.

A Stinne (médico y coautora del estudio que relata su caso) le habían diagnosticado un sarcoma de Ewing a los 27 años. Para preservar sus posibilidades de ser madre en el futuro, especialistas del hospital danés de Aarhus, le extirparon un tercio de su único ovario (el otro se lo habían quitado años antes a causa de un quiste benigno) y lo conservaron congelado. "No tenía mucha confianza, porque por aquel entonces sólo habían nacido dos niños de este modo, y no se había logrado con éxito en Dinamarca", confiesa a ELMUNDO.es.

Para leer artículo completo dar click en el siguiente link.

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/02/24/oncologia/1267009821.html

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