miércoles, enero 05, 2011

NO HAY PENAS PARA UNA GUERRERA

NO HAY PENAS PARA UNA GUERRERA



Soy Blanca Flor Cárdenas , hace algún tiempo presente algunas complicaciones que me inquietaron y consulté al médico, después de varios análisis fui diagnosticada con un tumor en el estómago llamado GIST, que es el nombre abreviado de Tumor del Estroma Gastrointestinal , mi futuro se tornó incierto, fui valorada por especialistas en oncología, un oncólogo clínico y un cirujano oncólogo.

El Cirujano me citó para explicarme la cirugía y todos los riesgos, el panorama no era nada alentador, deberían quitarme todo el estómago, el colon y parte del intestino , permanecería aproximadamente 25 días en cuidado intensivo y 3 meses de recuperación con diferentes sondas en mi cuerpo .

En mi interior no dejaba de tener temor, así que en un encuentro con DIOS , me puse de rodillas y ore, desde lo más profundo de mí ser le pedí que me bendijera, que abriera los caminos a la recuperación de mi salud.

Pasaron unos días y llego la cirugía , serían cuatro largas horas de espera para mi familia , pero cual fue la sorpresa cuando vieron que solo hora y media después salía el cirujano de las salas de cirugía, mi esposo pensó que yo había muerto , el mundo se le venía abajo a cada paso que daba el médico, pero finalmente la noticia no pudo ser mejor, el tumor estaba recogido y solo quito la parte afectada, la alegría de todos se escuchaba en aquella sala , GRACIAS A DIOS !!! .

Fueron 3 días de hospitalización y he tenido una recuperación asombrosa, pienso que DIOS conjugo todo a mi favor, la calidad en la atención de mis médicos, el apoyo de mi familia y ahora el apoyo de la Fundación Esperanza Viva.

A todos los que leen mi historia solo puedo decirles que vivan felices, que disfruten la vida, que un diagnóstico de estos no es para morir en vida, es para cambiar , para dejar los orgullos , para unirse en familia , para querer a los demás y para quererse uno mismo .

Actualmente participo en los grupos de apoyo de la Fundación Esperanza Viva, con mi experiencia puedo ayudar a personas que están siendo diagnosticadas y tienen miedo al futuro, con mi vivencia puedo mostrarles que realmente se puede cambiar el dolor en esperanza como dice el lema de fundación.

No hay penas para un guerrero y yo seré una guerrera triunfadora, porque voy siempre adelante y no me dejare vencer.

1 comentario:

PILAR dijo...

Gracias , esta historia me dio fuerza para seguir adelante !!!